![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
|
|||||||||
Llegue a la escuela Sudbury Valley el primer verano que abrieron. Tenía 7 años de edad y cuando vi la escuela me sorprendí. La imagen que tenía de ella no tenía nada que ver con como realmente era. Me la había imaginado como un lugar con salones que tenían etiquetas de acuerdo a las actividades que se llevaban a cabo en cada salón, un salón etiquetado “Ciencia” y otro “Lectura” y muchos otros más. La imagen que tenía de Sudbury Valley no se parecía a la escuela pública a la que había asistido antes, pero era más institucional. La escuela es un edificio maravilloso para un niño pequeño: grande, viejo y algo misterioso. Fue emocionante cuando fui por primera vez y descubrí que era como una vieja mansión en la que te podías perder o esconder de los demás si querías. Recuerdo haber sentido mucha alegría por estar en un lugar en donde podía hacer lo que quería cuando quisiera. La escuela era físicamente hermosa, y estar en este hermoso lugar sin estar limitado era maravilloso. Los jardines también eran increíbles y caminar sobre las rocas era emocionante. Eran tan grandes. Eran mucho más grandes que yo mismo y los niños se la pasaban saltando de una a otra. Me impresionaba que los niños estuvieran ahí haciendo eso, en ese lugar lejano, sin nadie que estuviera intentado hacer que no lo hicieran. Había ido a la escuela pública el año anterior y tenía sentimientos ambivalentes acerca de ella. Me había gustado aprender a leer. Fue muy divertido y la profesora era una mujer muy amable. Cuando el verano llegó, y fui a Sudbury Valley en vez de a la escuela pública, comencé a sentirme preocupado acerca de si aprendería suficiente o si me perdería de algunas cosas; así que regrese a la escuela pública al principio del segundo grado por una semana. Una semana fue suficiente para darme cuenta de que había cometido un error. El segundo grado en la escuela pública era horriblemente aburrido y tedioso. Así que regrese y me reinscribí en Sudbury Valley. En todo el tiempo que estuve en Sudbury Valley nunca me sentí preocupado por mi educación. Nunca sentí que necesitara crear un “programa de estudios” para mi mismo; ya nunca sentí que eso fuera algo importante. Conocía suficientes personas fuera de la escuela como para sentir que no estaba peor educado que ellos. ¿Qué si estaba satisfecho con la forma de mi educación? Usualmente solo venía a la escuela y trataba de averiguar qué era lo que había, y si había algo que me parecía interesante, entonces lo hacía. Si no había algo que encontrará interesante me iba a leer. En general, no recuerdo haber pensado “¿Está bien lo que hace esta persona?”. Tenía la idea de que lo que hacían los demás no era de mi incumbencia. Otros hacían lo que hacían y eso era el principio y el fin de ese asunto. La primera cosa en la que recuerdo claramente haber invertido mucho tiempo fue en una villa de plastilina que ocupaba una mesa completa en el salón de arte. Algunos días me ponía a trabajar con la plastilina desde que llegaba hasta que me iba. Si yo hubiera sido un miembro del profesorado en ese entonces, no sé como hubiera reaccionado si un padre me hubiera dicho “¡No lo puedo creer! Mi hijo se la ha pasado jugando con plastilina todo el año”. Tendría que decirle “Mire, ¿Hay algo de malo con su hijo haciendo esto?, se está divirtiendo y muy probablemente está aprendiendo algo, aunque no sepamos qué es eso que está aprendiendo”. No sé como los profesores lidian con esto. Hasta los trece o catorce años leía mucha Ciencia Ficción y no mucho de otra cosa. Alrededor de los trece años comencé a leer otras cosas, como literatura rusa, eso fue porque todos parecían interesados en Solzhenitsin. Sus libros acaban de ser publicados en Occidente y las personas los leían y hablaban acerca de ellos. Eso fue lo primero de literatura rusa que leí. Leí la primera parte de “El Archipiélago Gulag” y creo que también la segunda parte, pero estaba mucho más interesado en sus novelas. Después empecé a leer otros tipos de literatura rusa, porque en sus novelas había referencias a otras cosas y siempre tuve curiosidad de saber cómo eran esas otras cosas que mencionaba. Siempre estaba leyendo en la escuela, a veces mucho. Así como había días en los que solo jugaba con plastilina, también había días en que solo leía. Afuera, jugaba mucho futbol soccer. Los juegos de futbol siempre eran maravillosos, en su mayor parte gracias a Mitch (N. del T.: Ex-alumno en Sudbury Valley). Mitch siempre se aseguraba de que los niños pequeños fueran tratados con justicia y niños de todos los tamaños jugaban sin dejar a nadie afuera. Él era amable y creo que mantenía en línea a los otros niños grandes que no hubieran sido tan amables si él no hubiera estado ahí. Él era para mí como un modelo a seguir, el único niño mayor al que yo admiraba. El juego incluía el dividir el grupo en dos equipos, entonces todos tendrían un palo y tratarían de esconderse en el bosque tratando de “dispararles” a los demás. Si te “daban” tenias que caminar hasta el estacionamiento y luego regresar para poder estar “vivo” de nuevo. Esto era un gran incentivo para permanecer “vivo” porque el estacionamiento no estaba nada cerca. Todos siempre discutían acerca de si les habían “dado” o no. Alguien, por ejemplo, podría haber estado corriendo de un árbol a otro y luego decir “No pudiste haberme dado” o “¿Qué tipo de pistola tienes?” y cosas como esas. Jugábamos a eso durante la primavera y el verano, porque durante el invierno simplemente estaba demasiado frio como para esconderse detrás de arboles por horas y horas. Durante el invierno, el deslizarse en la nieve y el hielo era lo mejor. Nos deslizábamos hasta una bodega, lo que no estaba precisamente bien porque dicha bodega estaba en la parte más baja. Si el hielo estaba lo suficientemente duro nos deslizábamos por una colina hacía el lago, lo que era más divertido porque al final nos quedábamos deslizándonos por la superficie del lago en sí. Incluso era posible ir desde un extremo del lago a otro dependiendo de la velocidad que hubieras tomado al deslizarte desde la colina. Durante algún tiempo hubo un fuerte que algunos niños construyeron y al que acostumbraba ir. Durante un tiempo fue secreto. Frank me dio un golpe cuando trate de seguirlo ahí una vez, pero de alguna manera acabé encontrándolo. Era un muy buen lugar ya que estaba hecho de ramas de árbol pegadas a una estructura con ramas de pinos en los extremos. Si se estaba dentro de la estructura dudo mucho que uno se mantuviera seco si llovía, pero uno se sentía protegido dentro. Mi salón favorito en la escuela era el cuarto de bordado, y el lugar en que me gustaba sentarme era cerca del solárium. Podía leer en un salón ruidoso, pero las conversaciones a veces me distraían y acababa por irme a un lugar más silencioso o trataba de hacer que los demás no hicieran tanto ruido, lo que nunca era fácil. También estudie Matemáticas durante esos años pero generalmente no en la escuela, sino usualmente en casa con un libro escrito para enseñarles a adultos a aprender la aritmética básica. Todo lo que aprendí acerca de Aritmética lo aprendí de ese libro o pidiéndole a mis padres que me enseñaran. Cuando aprendí como hacer las cosas básicas, ya no estaba tan interesado en continuar. Entonces, en algún punto, me interesé en entender como funcionaban los reactores y las bombas nucleares. Así que fui y tome un libro sobre el tema que no pude entender. La primera cosa que identifique como incomprensible fueron las matemáticas del libro. Era fácil para mí ver que una de las razones por las que no podía entender nada era porque las matemáticas del libro no tenían sentido para mí. Había otros problemas, claro, pero ese era el más grande. Así que decidí aprender Algebra para poder entender las cosas más fácilmente. Probé libros de Algebra de la biblioteca hasta que halle uno que me pareció adecuado. Fue algo que hice por mí mismo. Había muchas personas a las que pude haber pedido ayuda pero no hubo nadie a quien se la pidiera. El Algebra me tomo algo así como un año. Eran dos libros, Algebra I y Algebra II. La cosa que fue realmente estúpida fue que resolvía todos los problemas del libro. No me di cuenta, hasta un largo tiempo después, de que esa no es la forma en la que alguien aprende cosas de los libros de texto. Me tomo mucho tiempo y aún así seguía sin poder entender lo que quería leer. Así que decidí que entonces tenía que aprender Física y le pregunte a Danny e hice una cita con él para hablar y hacerle algunas preguntas. Me dio un libro de Física y comencé desde el principio a leerlo e intentar resolver problemas. Cuando estaba confundido iba a buscar a Danny para preguntarle. Lo disfrute mucho hasta que me tope con algo que no tenía sentido para mí, la parte en la que se estudia cómo trabajan los giroscopios que estaba en la primera cuarta parte del libro que yo tenía. ¡Simplemente no podía entenderlo! Quizás porque los giroscopios trabajan de una manera en la que uno no puede verles sentido intuitivamente. Así que pare porque estaba frustrado y estaba cansando de pensar acerca de eso y no hallarle sentido. Mi aprendizaje del Algebra fue, de alguna manera, orientado a una meta, aunque realmente nunca alcance la meta a la que apuntaba que era leer libros sobre Física Nuclear y entenderlos; pero mi aprendizaje nunca dejo de ser orientado a metas. Lo importante era que esta era una meta que yo quería. No era una meta a la que alguien más quería que yo apuntara. Creo que es así como la gente se hace miserable en la vida: en vez de vivir de acuerdo a lo que ellos desean hacer, tratan de vivir de acuerdo a lo estándares de otros. Creo que se supone que la gente deba ser feliz. No se supone que debamos ser infelices. Puede sonar egoísta pero creo que es lo correcto. Ya no volví a pensar acerca de Matemáticas y Física hasta mucho después del incidente anterior. De hecho, no volví a pensar en Matemáticas hasta que comencé a enseñarles a otras personas en la escuela. Practique más que nada en mi casa durante un par de años, y después también comencé a practicar en la escuela. Hubo días en los que practicaba mucho, y otros en los que practicaba menos. Continúe practicando por diez años, aumentado progresivamente el número de horas de práctica. Mantenía una visión de que quería ser capaz de tocar ciertas piezas, y cuando llegaba al punto en que era capaz de tocarlas, entonces quería tocar otras aún más difíciles. Nunca pensé en adonde me llevaría todo eso. Solo pensé que era algo que quería hacer. Creo que cualquier cosa que haces ayuda a todas las demás cosas que haces, porque si haces algo que sea difícil no es diferente de hacer cualquier otra cosa que sea difícil. Puede tomar diferentes habilidades mentales o físicas, pero siempre toma el mismo nivel de concentración y requiere el mismo tipo de pensamiento. Por alguna razón, me enamoré de la forma en que suena el harpsicordio y realmente deseaba tener uno. Me pareció que sería divertido construir uno y que no era realmente caro hacerlo. Tenía un trabajo de algunas horas así que tenía suficiente dinero para construir el harpsicordio. Lo hice en la escuela y Sam me dio muchos consejos en varias etapas de la construcción. Sus consejos siempre fueron razonablemente explícitos. Mucho del proceso era tedioso y tardado pero solo algunas cosas eran realmente difíciles. El principio fue realmente divertido ya que lo que se hace es poner la cubierta junta, pegando grandes piezas unas a las otras. Después había otras cosas en las que era sumamente fácil equivocarse y había que hacerlos varias veces para que quedaran bien. Durante los años que invertí en Música seguía jugando afuera. Quizás menos, pero las cosas que hacía afuera ya eran diferentes. Todavía jugaba mucho futbol soccer. Jugaba a capturar la bandera también, pero el problema es que a veces era más grande que todos los demás. No es tan divertido si no eres más o menos de la misma edad que los demás ya que todo mundo está asustado de ti y uno no se puede esconder tan bien. También me gustaba ir al campo a esquiar y a caminar en el bosque, o a pasear en mi bicicleta usualmente acompañado de un amigo. Durante mi adolescencia, comencé a sentirme interesado en la administración de la escuela. Realmente no sé porque. Recuerdo haber pensado que sería divertido involucrarse en algunas cosas como el sistema judicial y los juicios. También pensé que mientras más personas estuvieran involucradas en la administración, sería mejor. Sentía cierto deber cívico para involucrarme en la administración de alguna forma. Todos nos sentíamos leales a la escuela, pero todos lo expresábamos de distintas formas. No creo que yo me sintiera más leal a la escuela que mis amigos que no estaban involucrados en la administración. Durante algún tiempo fui el encargado del edificio. Eso significaba que era alguien que se la pasaba vigilando que hubiera toallas, jabón y ese tipo de cosas disponibles y si no, tenía que enviar a alguien a comprarlo. Después fui encargado de mantenimiento por un año. Siempre quizá saber acerca de esas cosas y quería hacerlas y ver cómo eran. Pero nunca sentí que las hiciera lo suficientemente bien. No era un trabajo tan grande como parecía, y tampoco había tanto dinero para gastar de cualquier manera. Todas las cosas pequeñas que sucedían podía arreglarlas fácilmente como la perilla de una puerta que se caía o el vidrio roto de un panel de una ventana. También me gustaba experimentar con algunas cosas electrónicas de Audio Visual Corp. que teníamos, así que las mantenía funcionando. Después fui el encargado de reglamentos cuando tenía trece años. El trabajo era maravilloso. El sistema judicial de la escuela es más sencillo ahora que en mis años. En aquel entonces teníamos que mantener archivos escritos a mano. Había un listado de juicios por número de juicio, y también había una lista por acusación e incluso otra por persona. Así que había que mantener todos esos archivos, y la primera vez que tuve que hacerlo sentí que era muchísimo trabajo; me tomó tiempo acostumbrarme a no olvidar registrar cosas. Recuerdo que me sentaba en la mesa con todos esos datos tratando de ver dónde ponerlos para hallarlos fácilmente cuando se les necesitara. Recuerdo la primera vez que tuve que ir con algunos alumnos a notificarles de juicios. Lo que era atemorizante era decírselos a niños pequeños que todavía no entendían de que se trataba. Muchas veces las acusaciones podían prosperar, el testimonio ser tomado y la Junta de la Escuela votaba para enjuiciar a algún niño que era nuevo en la escuela y que ni siquiera sabía que estaba pasando. También me encargue de la máquina de impresión por varios años y teníamos bastante trabajo cuando había algo largo para imprimir, como un periódico o cuando alguien publicaba un artículo largo. Recuerdo trabajar en esto con Gabriel. Poníamos placas largas en una mesa para poder acomodar más páginas en ellas. Nos divertíamos bastante con eso. Hacíamos el trabajo mientras hablábamos y hablábamos. Es raro, nunca me he visto como una persona particularmente conversadora pero supongo que hablaba bastante, a bastante gente. Conversaba con Gabriel más que con nadie y también conversaba mucho con Margaret Parra cuando fui mayor. Por muchos años hubo peleas de agua y nadie hacía un escándalo por ello ya que se hacían encubiertamente y nadie se daba cuenta o nadie sabía exactamente quien había participado. Las mejores eran cuando hacíamos bolas de papel, las empapábamos en agua y nos las arrojábamos los unos a los otros. Los mejoras peleas de agua eran por la noche en el invierno, cuando oscurecía alrededor de las 4:30 de la tarde. Los miembros del profesorado estaban todos en la oficina y no había nadie trabajando en la cocina, así que el primer piso de la escuela no tenía tanta gente, particularmente el salón de arte, el salón principal, la sala de trabajo de la biblioteca e incluso el sótano. Se sentía muy bien jugar en un edificio en el que no había tanta gente y que era oscuro y misterioso. De hecho, las peleas de agua no eran ilegales entonces, una regla especial para prohibirlas fue hecha después. Me gustaban mucho las cenas por la noche, pero no tanto los picnics en la primavera porque me gustaba estar en la escuela cuando ya había oscurecido, corriendo por los jardines. Era divertido y diferente, mientras que cuando era niño nunca disfrutaba los picnics. Iba a la escuela, pero no podía hacer lo que realmente quería porque había muchas cosas desarrollándose al mismo tiempo y había demasiada gente alrededor y las únicas personas con las que realmente quería estar era con mis amigos, que estarían ahí, pero era mucho más difícil hacer cosas con ellos por estar en el picnic. Creo que siempre supe, desde que puedo recordar, de que se trataba la Junta Escolar: el lugar donde todas las decisiones eran tomadas. Antes de que comenzará a ir regularmente, hacía lo que la mayoría de los niños hacían; iba a las juntas solo cuando algo importante sucedía. En algún punto puedo recordar haber pensado que lo mejor era que todos fueran todo el tiempo, pero después decidí que era mejor que otras personas decidieran por mí acerca de cosas que estaban fuera mi interés. La imagen que tenía de la Junta Escolar en esos casos era la de un grupo de personas que se encargaba de la mayor parte de las cosas para que yo no tuviera que preocuparme acerca de ellas. Este grupo de personas eran miembros del profesorado y los estudiantes mayores, pero en su mayor parte miembros del profesorado. La cosa que realmente hacia que esto funcionará para mí era que sentía que podía ir y poner sobre la mesa algo que yo pensara que era incorrecto o que debiera ser cambiado. Cuando fui mayor, me sentía realmente impacienta en las juntas. Recuerdo que pensaba que a las personas les tomaba demasiado tiempo entender lo que otras personas decían y que fácilmente perdían el punto que la otra persona trataba de señalar para después decir cosas que no tenían nada que ver con lo dicho. Más recientemente he aprendido que, de hecho, las personas de la Junta Escolar hacían eso muchas menos veces que las personas en muchos otros lugares en los que he estado. La Junta Escolar funciona tan bien como muchos otros procesos democráticos en los que he participado. Cuando comencé a asistir a la Junta Escolar también comencé a ir a juntas de la Asamblea. Nunca pensé que la Asamblea tuviera un rol perceptible sobre la escuela y usualmente estaba contento con eso. Como estudiante resentía la Asamblea, como si la Junta Escolar debería tomar todas las decisiones y la Asamblea estuviera de más. No estoy presentando tal cosa como la verdad, solo digo como me sentía. Todos formaban parte del comité judicial, así que estábamos conscientes del funcionamiento del sistema judicial de una forma más amplia de lo que estábamos de otras funciones de la escuela. No solo lo usas, sino que puedes formar parte e incluso administrarlo en algún punto. El sistema judicial siempre fue un centro de conflicto interesante en la escuela. Especialmente durante los juicios. Durante el tiempo en que estuve involucrado los juicios eran raros, así que era una ocasión especial el tener uno. Había mucha anticipación y todos hablaban del juicio. En el juicio había gente tratando de defender su punto de vista y tratando de convencer a las otras partes, pero al final el jurado era el que decidía, lo que era fascinante. Creo que el drama de todo esto era lo interesante para mí. También la justicia, claro, pero no tanto como el drama. No había manera de no obtener un tratamiento justo si uno era acusado. El comité investigaría y haría una especia de reporte, e incluso si el reporte estaba equivocado no importaba tanto porque podía ser corregido durante el juicio. Había muchas revisiones y balances. Era realmente difícil ser declarado culpable de algo de lo que realmente uno fuera inocente. Esto era importante para mí ya que algunas veces tome ventaja de eso. Seguía la interpretación de las reglas más holgada, y si se me acusaba de algo que probablemente no había estado bien pero que no era contra las reglas en sí, no dejaba que me declararán culpable de haber roto una regla que realmente no había roto. Cuando me tocaba dar mi defensa, no estaba asustado sino nervioso. Siempre estaba más asustado de ser avergonzado en público que de ser declarado culpable. En general, era importante para mí aprender que podía defenderme a mí mismo y convencer a otros de que estaba en lo correcto. La mayor interacción que tuve con el profesorado fue hablar con ellos. Ellos tenían un significado para mí por quienes eran. Crecí teniendo un cariño por los miembros del profesorado que habían estado en la escuela por un largo tiempo, porque eran personas que realmente me agradaban y no necesariamente por las cosas que hicieron por mi o por la escuela, aunque eso también era importante. Mis relaciones personales con ellos siempre fueron buenas. Hubo algunas veces en las que estuve realmente irritado con Danny, particularmente, pero no recuerdo nada que me hiciera sentir irritado por un tiempo largo. Siempre era acerca de cosas pequeñas que pasaban en la escuela. Nunca afectó adversamente la amistad que manteníamos. En general, me agradaba el profesorado y era amigable con todos sus miembros, pero nunca quise que fueran a buscarme o algo así. Era mucho más agradable irlos a buscar yo si necesitaba algo. Usualmente no los buscaba para cosas que fueran de gran escala o que consumieran mucho tiempo. Casi siempre era para obtener ayuda para cosas individuales o para hacer una pregunta. Un ejemplo fue con el trabajo en madera, al que dedique algún tiempo. Cuando quería hacer algo de madera, quería que me certificaran para poder usar las herramientas y algunas veces necesitaba ayuda para hacer algo en particular pero nunca habría querido a alguien que estuviera acompañándome siempre mientras hiciera el trabajo. Si hubiera sido alguien que estuviera menos determinado a no pedir ayuda acerca de la mayoría de las cosas, quizás el profesorado hubiera tenido un rol más grande en hacer cosas junto conmigo, enseñarme o ayudarme a comprender algo. Quería que me dejaran solo, y en retrospectiva nada me ha hecho pensar que estaba equivocado en quererlo así. No iba a hacer que se organizara una clase para algo en lo que solo estaba marginalmente interesado, mejor iba y leía un libro. Siempre me preocupaba un poco acerca de las elecciones de profesores. Ha habido periodos en los que miembros individuales del profesorado han sido temporalmente impopulares y obtenido resultados muy malos en las elecciones, lo que me hacía sentir triste. Muchos de los profesores habían estado ahí por mucho tiempo y habían puesto mucho de sí mismos en la escuela, por lo que me parecía horrible que obtuvieran los 15 votos negativos un año; debe de haber sido horrible para ellos. Otra cosa era que a veces algunas personas extravagantes venían y querían ser profesores, pero siempre fuimos suficientemente listos como para elegirlos, por lo que eso no era realmente un problema. Creo que es una buena idea que los estudiantes elijan a sus profesores. Pero todos cometemos errores, y estoy seguro de que algunas veces investimos como profesores a personas que no debían de haber sido elegidas, aunque no creo que hayamos cometido el error contrario. Aún así, creo que no se hubieran obtenido mejores resultados por otro método. El problema es ¿Quién va a tomar esas decisiones si no lo hacen los estudiantes? Cualquier otra persona no haría un mejor trabajo, no creo conocer una mejor alternativa. La alternativa sería que los estudiantes no fueran los que decidirán quienes trabajan para Sudbury Valley y eso minaría uno de los principales pilares del sistema que es que los estudiantes son los que saben que es lo que es bueno para ellos. Tener todo lo demás del sistema de la forma que es, cambiando solo eso sería operar con una doble moral. Esta es una de las cosas que hace que sea fácil hablar de Sudbury Valley. En muchas maneras es difícil hablar de la escuela porque es difícil hacer que la gente crea lo que les describes, pero una de las cosas que facilita el proceso es que el sistema de Sudbury Valley es realmente honesto, así que puedes decir algo y realmente querer decir eso; y cuando dices que la escuela se administra democráticamente y que los estudiantes tienen el control, no hay ninguna mentira ahí. No hay ninguna mentira como “Bueno, tienen el poder excepto en algunas decisiones que ellos no pueden tomar”. Como le decía a alguien recientemente “Los estudiantes realmente pueden dedicarse a lo que realmente desean” y ella me dijo “¡Oh! Suena como una escuela Montessori”, y yo le conteste “Bueno, no exactamente, porque si quieres dedicarte a jugar futbol todo el día en una escuela Montessori no será precisamente fácil”. Y ella me pregunto “¿Quieres decir que pueden salir y jugar futbol todo el día?” y yo le conteste “Sip, los estudiantes puede dedicarse a lo realmente deseen” y ella me contesto finalmente “Bueno, ya me lo habías dicho pero realmente no lo creía”. A veces, la gente me pregunta sobre la escuela, pero nunca nadie ha tratado de convencerme que no debería haber ido ahí. Probablemente yo he sido más enfadoso acerca de esto que la gente que pregunta acerca de la escuela porque trato de convencerlos de que todos deberían tener una educación así. De hecho pienso que es obvio que éste es el tipo de educación que todos deberían tener. Creo que mis padres se preocuparon un poco acerca de mi educación. No estoy seguro de mi madre, pero mi padre dijo que se preocupaba por mí, pero de cualquier manera siempre fue capaz de dejarme ser, lo que fue bueno. Creo que probablemente acabaré haciendo lo mismo, probablemente me preocupe por la educación de mis hijos, pero así son las cosas. Uno se preocupa por sus hijos. Todos los que conozco se preocupan por sus hijos, pero tengo la esperanza de ser capaz de dejarlos aprender por sí mismos. Si no puedo, entonces no sé como otros serán capaces de hacerlo ya que yo tengo mejores razones que muchos otros para dejarlos aprender por sí mismos. Recientemente alguien me preguntó si al graduarme de Sudbury Valley estaba bien preparado para la universidad. Le comencé a contar acerca del sistema de Sudbury Valley pero continuaba preguntando “¿Fue difícil para ti cuando comenzaste a asistir a la universidad?”, “¿Fue difícil para ti cuando comenzaste a asistir a la universidad?” y finalmente dije “Mira, no fue difícil para mí cuando fui a la universidad. Hice algunas cosas que fueron difíciles porque decidí aprender cosas que eran difíciles de aprender, pero la universidad nunca fue difícil para mí”. Sí, estaba bien preparado. Creo que en general los graduados de Sudbury Valley están bien preparados; no porque tengan exactamente las habilidades que se esperan de ellos, sino porque tienen la habilidad de saber cómo hacerse cargo de sí mismos de una manera general, así que cuando llega el momento en que tienen que hacer ciertas cosas, las pueden hacer. Las personas que conocí en la universidad que tenían problemas siempre fueron personas que no estaban acostumbradas a decidir qué hacer con su día, qué hacer con su mes o qué hacer con su vida. Estaba realmente nervioso cuando defendí mi tesis para graduarme a los diecisiete años. Los estudiantes usualmente hablaban acerca de sus últimos años de escuela, y lo que planeaban hacer en el futuro inmediato. Realmente no quería hacer eso. Esto era algo que se me había quedado de cuando era un niño pequeño. Tenía la idea de que la defesa de la tesis es para defender la idea de que uno está listo para ser responsable de uno mismo, y no quería hacerlo diciendo que era lo que había estado haciendo recientemente y cuáles eran mis planes inmediatos. Así pues, decidí hablar acerca de lo que yo creía que la responsabilidad significaba y explique porque pensaba que estaba listo para vivir mi vida de acuerdo a eso. Estaba un poco nervioso porque nunca había visto a nadie hacer eso antes y porque podía ser que me hicieran algunas preguntas raras. Resultó que sí me hicieron preguntas raras. Ciertamente fue algo emocionalmente significativo, como un rito de paso a la adultez, el pararme y decirles a todas esas personas que había llegado a conocer tan bien que estaba listo para irme y porque. Decidí graduarme de la escuela cuando lo hice porque sentí que ya no había nada que pudiera ofrecerme más. No me tomo nada de tiempo decidir irme. Bueno, supongo que me tomo ocho años decidir que estaba listo, pero cuando sentí que estaba listo, no tomo nada de tiempo. Copyright Sudbury Valley School, 2006 La escuela Sudbury Valley es una escuela administrada democraticamente por una junta escolar. Estudiantes y profesores votan en cuestiones de importancia, incluyendo reglas escolares, contratación y despido de personal. La escuela no cuenta con examenes, calificaciones o niveles. Existen más de 40 escuelas independientes que han aplicado el sistema de Sudbury Valley alrededor del mundo. Consulte la lista aquí.
|
|||||||||
|
|||||||||